Retrato de un hombre con heridas y puntos de sutura en el rostro, mirada directa, fondo oscuro, Raval, Barcelona

El Raval no se aprende, se sobrevive.


El Raval no se aprende, se sobrevive. Con el cuerpo en alerta y el alma pelada hasta el hueso. No es barrio, es sentencia. El Raval no lleva maquillaje, lleva cicatrices.