Tinta de humo
En el chabolo quemábamos suelas de alpargatas para hacer tinta con el hollín. Nos tatuábamos para no olvidarnos de quiénes éramos cuando todo dolía.
En el chabolo quemábamos suelas de alpargatas para hacer tinta con el hollín. Nos tatuábamos para no olvidarnos de quiénes éramos cuando todo dolía.
Desde los rituales de iniciación hasta las marcas de guerra, modificar el cuerpo ha sido siempre un gesto humano. No para gustar, sino para significar.