El Raval no se explica
El Raval no se explica, se esconde. Rezos hacia el este, cicatrices en los ojos y niños que aprenden a esquivar prejuicios antes de leer. No quiere tu lástima, quiere tu silencio y tu respeto.
El Raval no se explica, se esconde. Rezos hacia el este, cicatrices en los ojos y niños que aprenden a esquivar prejuicios antes de leer. No quiere tu lástima, quiere tu silencio y tu respeto.
Con tacones y rabia. Reinas sin corona, maricas de esquina, chicas con navaja y nombre prestado. Hay glitter en la herida, hay ayuno y haram, y ritmo en la revancha.
La noche no se va, se queda pegada a la piel. El Raval no te abraza, te prueba. Hay belleza en la ruina que no pide perdón.