El Raval no se aprende, se sobrevive.
El Raval no se aprende, se sobrevive. Con el cuerpo en alerta y el alma pelada hasta el hueso. No es barrio, es sentencia. El Raval no lleva maquillaje, lleva cicatrices.
El Raval no se aprende, se sobrevive. Con el cuerpo en alerta y el alma pelada hasta el hueso. No es barrio, es sentencia. El Raval no lleva maquillaje, lleva cicatrices.
La Tarantina, que cumple 90 años, sufrió desde pequeña abusos y maltratos que la obligaron a abandonar su hogar y
Los bassi de Nápoles: pequeñas viviendas en planta baja del centro histórico, microespacios de convivencia y supervivencia donde la marginalidad y la creatividad popular coexisten desde la Edad Media.
En el corazón del Natahoyo, entre ruinas industriales y silencio oxidado, Carlos y María levantan su vida sobre los restos de la ciudad caída. Donde la dignidad habita incluso en el abandono.
Un movimiento se extiende en la fotografía y el arte: borrar todo lo que incomoda, mostrar solo lo “agradable”.Ocultan la
Ridley Road huele a especias y fuego, grita el mercado, ruge la calle. Dalston no duerme. Hackney es grieta, ruido y latido, pasado y furia, asfalto y hambre.