El Raval no se aprende, se sobrevive.
El Raval no se aprende, se sobrevive. Con el cuerpo en alerta y el alma pelada hasta el hueso. No es barrio, es sentencia. El Raval no lleva maquillaje, lleva cicatrices.
El Raval no se aprende, se sobrevive. Con el cuerpo en alerta y el alma pelada hasta el hueso. No es barrio, es sentencia. El Raval no lleva maquillaje, lleva cicatrices.
Ciudad anfibia Hecha de máscaras y piel.Barcelona queer, líquida, cambiante,donde los géneros se disuelvencomo azúcar en gin-tonic barato. Odd, torcida,
En el chabolo quemábamos suelas de alpargatas para hacer tinta con el hollín. Nos tatuábamos para no olvidarnos de quiénes éramos cuando todo dolía.
El Raval no se explica, se esconde. Rezos hacia el este, cicatrices en los ojos y niños que aprenden a esquivar prejuicios antes de leer. No quiere tu lástima, quiere tu silencio y tu respeto.
Con tacones y rabia. Reinas sin corona, maricas de esquina, chicas con navaja y nombre prestado. Hay glitter en la herida, hay ayuno y haram, y ritmo en la revancha.
La noche no se va, se queda pegada a la piel. El Raval no te abraza, te prueba. Hay belleza en la ruina que no pide perdón.